El vídeo ha dejado de ser una simple herramienta en el marketing digital para consolidarse como la pieza central de cualquier estrategia efectiva. Ya no se trata sólo de un formato visual atractivo, sino de una experiencia que conecta de forma profunda con las audiencias. Si las marcas desean permanecer relevantes, el vídeo debe ser el eje sobre el cual giren sus esfuerzos, pues su relevancia sigue en auge.
23 de octubre de 2024
Trescom, agencia de comunicación, analiza cómo este formato ha alcanzado su reinado, impulsando nuevas formas de interacción en el entorno digital. Desde los tutoriales caseros que enseñan a hornear hasta los memes virales, el vídeo ha invadido nuestras vidas con una capacidad de capturar la atención que otros formatos no pueden igualar. En un mundo saturado de información, el formato audiovisual no sólo ha mantenido su reinado, sino que está en plena expansión, conquistando nuevos territorios digitales.
El imparable magnetismo del vídeo
Basta con un simple análisis de consumo para confirmar su supremacía: en 2023, el 92% del tráfico de internet fue generado por vídeos, según Statista. Mientras lees este artículo, millones de personas en todo el mundo están viendo vídeos de marcas, tutoriales o incluso clips virales. Y es que los usuarios los adoran: cada semana, el 92% de los consumidores visualiza una media de 17 horas de contenido en este formato.
Plataformas como YouTube, TikTok e Instagram confirman esta tendencia y la amplifican. YouTube sigue siendo el titán del contenido audiovisual con más de 2.500 millones de usuarios activos mensuales. Por su parte, TikTok ha demostrado que bastan unos pocos segundos para captar la atención de millones, con los usuarios invirtiendo, de media, una hora diaria en la plataforma. En cuanto a Instagram, el 87% de sus usuarios interactúa con vídeos, lo que para las marcas puede traducirse en ventas directas.
Datos que no engañan
El poder del vídeo es indiscutible. Un estudio de HubSpot revela que los contenidos en vídeo generan un 48% más de visualizaciones que una publicación estándar. Además, su capacidad para retener información es asombrosa: el 95% de los usuarios recuerda un mensaje tras verlo en vídeo, frente a únicamente el 10% lo hace cuando lo lee. Y si hablamos de viralidad, los vídeos son compartidos un 1.200% más que otros formatos, lo que los convierte en un vehículo crucial para amplificar el alcance de las marcas.
Las tendencias que definirán el futuro del marketing en vídeo
Para quienes ya han integrado el vídeo en su estrategia de marketing, el siguiente paso es explorar las tendencias emergentes que están marcando la diferencia:
- Vídeo en vivo: Las transmisiones en directo están en auge. El 80% de los consumidores prefieren ver vídeos en vivo de una marca que leer un blog, valorando la autenticidad y la posibilidad de interactuar en tiempo real.
- Vídeos interactivos: Este formato permite a los usuarios tomar decisiones dentro del propio contenido, elevando el nivel de engagement y haciendo que la experiencia sea inolvidable.
- Vídeos cortos: TikTok y Reels han demostrado que es posible transmitir mensajes poderosos en menos de 15 segundos. Estos formatos breves, dinámicos y creativos, son ideales para captar la atención en tiempos de gratificación instantánea.
- Realidad aumentada (AR) y virtual (VR): Estas tecnologías están comenzando a transformar los vídeos en experiencias inmersivas, ofreciendo a los usuarios la posibilidad de interactuar con las marcas de una manera completamente nueva.
- Vídeo en vertical: Adaptado a los hábitos de consumo móvil, el formato vertical ha pasado de ser una rareza a convertirse en una norma, con un 90% más de probabilidades de ser compartido cuando se visualiza desde el móvil.
La IA y el futuro del contenido en vídeo
La Inteligencia Artificial (IA) está abriendo nuevas posibilidades para personalizar el contenido en vídeo. Las marcas podrán generar vídeos adaptados específicamente a los gustos y comportamientos de cada usuario, optimizando la experiencia de consumo y mejorando la conexión con su audiencia.